La inagotable lucha contra el narcotráfico sigue flaqueando cada día, su consumo de forma legal o ilegal, engloba todos los continentes, son millones de inversión para combatirla, miles de perdidas humanas, pobreza, desolación y anarquía.
Uno de los países más afectados con toda esta ola, es México, que por la ideología de su presidente Felipe Calderón de contrarrestar este mal de forma directa, está consiguiendo todo lo contrario, aumentar las los índices de muertes en las calles, violencia, y lo peor de todo es que los altos mandos de los carteles han ido infiltrándose en los organismos del estado, corrompiendo desde políticos, funcionarios hasta policías, ofreciéndoles mejores beneficios de los que les ofrece el estado, volviéndose un punto sumamente vulnerable y consiguiendo el poder de dominar indirectamente el país.
A simple vista esta solución Bélica no se presenta como una opción idónea para poderla realizar en nuestro país, ¿para qué declarar una guerra que no se va a poder ganar?, guiándonos del ejemplo de México, no hay que enfocarnos en atacar por la fuerza algo que ya está demostrado no tendrá resultados positivos, tal vez la mejor forma de solucionar este problema sea abrir la mente para analizar otras opciones, un poco “jalas del cabello” para muchos, pero que se presentan como una alternativa a seguir.
Si bien es cierto En el Perú, ha generado gran preocupación el excesivo consumo de drogas entre los escolares, que según un estudio hecho por Devida en el 2009, nos revela que la tendencia al consumo sigue en aumento, en más de 115% creció el consumo de éxtasis entre escolares limeños, afectando como siempre a los más pobres, hoy más de 2 millones de alumnos que cursan el nivel secundario en zonas urbanas al menos el 4,6% consume éxtasis: 2% es pobre extremo, 1,6% es pobre y 1% no es pobre, y eso no es todo, 13 años es la edad en que se inicia el consumo de las drogas, 5 años es la edad más baja.
¿Entonces cual sería la solución más apropiada?, La legalización ha sido propuesta por miles de especialistas, médicos y científicos que ven en ella una forma de poder canalizar los deseos por adquirirla de los enfermos, ¿No es Contraproducente esto?, no, si nos ponemos a analizar a lo mejor, los millones de dólares invertidos en combatir el narcotráfico, se destinaran para investigar científicamente alguna solución posible, o invertir ese dinero en tratamientos para estos enfermos, y futuros adictos, con la finalidad de controlarla y estabilizar, seguramente tendría una reducción del consumo, la droga adquirida legalmente dejaría de ser clandestina, y de la misma manera millones serian recuperados para el uso de los mismos pacientes en su tratamiento.
